Ahora sé que el amor fuera de nosotros solo es viento,
necesita de un cuerpo donde hallar cobijo y tiempo para madurar.
Mientras nos murmura, voces de luz pura, que invitan a levitar. Pero es caprichoso, y marcha en busca de aventura.
Dejando el alma desnuda, en manos de la locura.
Solo nos queda esperar, jugar con la soledad a oscuras.
Hasta que llega otra figura que nos cura..

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