lunes, 8 de noviembre de 2010

Sin patria ni bandera, ahora vivo a mi manera. Y es que me siento extranjero, fuera de tus agujeros. Miente el carné de identidad: tu culo es mi localidad. Miente el destino para hacer, que no te vuelva a ver. Miente. Si dice no, me miente. Si dice sí, me miente. Y si calla, también miente. Dice que yo ya no te espero. Un cabrón embustero, es mi corazón, que miente. No se atreve la luz si no estás tú, a pasar por aquí si oye mi voz. Desde que no estás tú en cada rincón,no se atreve a pasar la luz del Sol. Si oye mi voz, se queda fuera. Luz, maldita sea la luz que me desvela. No, aquí no ve la luz y se desespera. Me arroja a ver el mundo, y me lo encuentro furibundo. Dijo Amor, antes de marchar, ya no me gusta este lugar. Oigo que vuelve y vuelvo a ver, vuelvo a renacer. Viento, me pongo en movimiento y hago crecer las olas del mar que tienes dentro. Tiempo, devuélveme el momento. Quiero pasar las horas nadando mar adentro. Y revolcarme por el suelo, para empezar todo de cero. Luz, si fuera el cielo azul, si enloqueciera ... Mira, ha venido una luz, como de fuera. Ya vuelvo a caer, voy derechito de cabeza. Vuelven a salir chorros de la naturaleza. Caigo derechito, derechito de cabeza. Vivo derribando, derribando las barreras. Y dicen que mi vida es un exceso, y yo me vendo solo por un beso. ¿Qué voy a hacer, si vivo a cada hora esclavo de la intensidad? Vivo de la necesidad. Estaba el cielo lleno de estrellas, y he pasado la noche con ellas. No se ve. La vida se me queda a oscuras. Venme a ver, caminito de la locura. Me mira, me droga. Las fuerzas me abandonan.

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